El
grupo de tambores y bombos de la Semana Santa de Longares se inició
en enero de 1997 por un grupo de veinte niños y jóvenes.
La idea partió para crear una Cofradía que pretende
ensalzar y enriquecer un poco más los actos litúrgicos
de la Semana Santa y en especial, la Procesión del Santo Entierro.
Según nos cuenta Diego Gómez, en la revista cultural
"El Rudero" Nº.0, en aquel tiempo se solicitaban
cornetas y más bombos, además de la creación
de una junta directiva y la incorporación del mayor número
de adultos posible a la cofradía.
Para su creación, jóvenes de la localidad de Almonacid
de la Sierra, colaboraron desinteresadamente en enseñar a
los Longarinos, puesto que en Almonacid esta es una tradición
muy arraigada.
En agosto de 1999, la redacción de la revista cultural "El
Rudero" (Nº 4) nos comentaba el desarrollo de la cofradía
de la siguiente manera:
"La
Asociación Santo Entierro, sale por primera vez acompañando
a la Procesión del Viernes Santo de 1997, pero ha sido en
el año 1999 cuando han adoptado el traje de cofrade penitencial.
Se compone de: hábito blanco, faja negra y capirote negro.
(el capirote para cubrir el rostro tiene un significado de penitencia,
posiblemente tenga su origen en los "reos de la Inquisición",
que portaban un capirote o cucurucho donde se escribían sus
delitos y portaban una vela sin encender en señal de la necesidad
de recibir la gracia) el Escudo y el Estandarte, donde aparece la
cruz y de ella colgando el lienzo y al fondo un tambor, signos del
Santo Entierro.
Se han constituido como Asociación Cultural en la Asamblea
General celebrada el 11 de abril de 1999, siendo nombrada presidenta
Dª. Clara García Artigas, y como vicepresidente D. Diego
Gómez Buil.
El 20 de marzo de 1999, participaron en el Encuentro-Exaltación
de instrumentos de la Ribera del Huerva, celebrado en Villanueva
de Huerva y al que asistieron quince Cofradías o Hermandades
de la Comarca y de Zaragoza capital.
El 31 de marzo de 1999, Miércoles Santo, recuperaron el Vía
crucis por la Ronda de la Villa, fueron acompañados por la
Cofradía de La Oración de Ntro. Señor en el
Huerto de los Olivos de La Almunia de Dª. Godina.
Se recorrieron las catorce estaciones, -¿se recuperarán?-
como antiguamente, siguiendo las cruces. Se leyeron unas reflexiones
bíblicas y se cantaron cantos penitenciales.
Para la ocasión se sacó el paso del Santo Cristo,
de s. XVI, una extraordinaria obra de arte.
El 1 de abril de 1999, Jueves Santo, a las 12 de la noche y
después de la Hora Santa, en la Plaza del Ayuntamiento se
Rompió la Hora haciendo referencia a los signos naturales
que sucedieron a la muerte de Nuestro Señor:
"Entonces el velo del Templo se rasgó en dos de
arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se rajaron,...
El Centurión y sus hombres que custodiaban a Jesús,
al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: Realmente
éste era Hijo de Dios..." (Mt. 24,51-54).
El día 2 de abril del mismo año, Viernes Santo,
a las 9 de la noche salió la Procesión del Santo Entierro,
que quiso ser una catequesis a través del arte, sobre la
Pasión y Muerte de Jesús.
Todos
los días fueron acompañados por el buen tiempo y por
una gran cantidad de fieles a los que hay que agradecer el silencio
y respeto con el que asistieron a todos los actos, dentro y fuera
de la iglesia.
El 3 de abril, Sábado Santo, predominó el silencio.
No se puede romper este silencio con ninguna procesión. Todo
ha terminado. Sólo queda aguardar a la Resurrección
que se producirá en la Vigilia Pascual del Sábado
Santo por la noche.
Rezaron los Laudes a las 10 de la mañana y prepararon la
Gran Fiesta de la Resurrección.
La Asociación del Santo Entierro de Longares fue invitada
y participó en El Villar de los Navarros, en la Procesión
del Encuentro del Cristo Resucitado con su Madre, la Virgen, después
de celebrar la Vigilia en dicha parroquia.
Las Procesiones son una manifestación pública
de lo que se realiza dentro del templo en los actos litúrgicos.
Quieren poner de manifiesto nuestra fe, nuestra creencia en un Dios
que lo dio todo por nosotros. Todo lo hizo por amor.
La Asociación de tambores, bombos y cornetas acompañan
a los "pasos" y nos invitan a contemplar y a rezar. No
es un desfile, sino una procesión (no podemos olvidar nuestra
Historia, que es la Historia de Jesús de Nazaret). Por eso
hay que hacer las cosas con amor, de corazón, y no por vanidad
o lucimiento personal, con el deseo de ser "cofrades"="hermanos"
los unos de los otros.
Por eso una de las vertientes fundamentales de toda Cofradía
es su acción social (caritativa), es la vertiente apostólica
que no se debe descuidar.
La vitalidad de una cofradía se mide por la preocupación
a favor de los demás, especialmente de los pobres y necesitados.
En Zaragoza, todas las cofradías destinan el 15% de
sus ingresos económicos a la ayuda de albergues, residencias
de ancianos, misiones, Cáritas, etc..."
|